El acolchado de papel, una alternativa al plástico de uso agrícola

El acolchado de papel, una alternativa al plástico de uso agrícola

La finca experimental que el Instituto Navarro de Tecnologías e Infraestructuras Agroalimentarias (Intia) tiene en la localidad de Sartaguda ha acogido una jornada de puertas abiertas en la que se han visitado los ensayos que la entidad está realizando para sustituir los acolchados plásticos en cultivos hortícolas de invernadero por otros más sostenibles.

Se trata de un proyecto que Intia desarrolla en colaboración con Smurfit Kappa Nervión y Smurfit Kappa Navarra, esta última a través de su planta de Sangüesa, y que consiste en comprobar el comportamiento de ocho papeles desarrollados por el Departamento de I+D+I de la compañía, frente al testigo de plástico de polietileno negro, que es el que se utiliza habitualmente en este tipo de cultivos. La experiencia es especialmente relevante desde el punto de vista de la prevención de residuos en el sector agrícola, ya que la mayor parte de este tipo de cultivos con acolchados en invernaderos se realizan utilizando plásticos cuya gestión y tratamiento como residuos es muy compleja y con bajos índices de reciclado.

Comercializado bajo la marca ‘AgroPaper’, el producto fue presentado el pasado mes de febrero en la feria berlinesa Fruit Logistica, y consiste en un material en base papel 100% biodegradable, diseñado para sustituir al plástico empleado cuando se lleva a cabo el acolchado agrícola, proceso que evita el crecimiento de malas hierbas, mantiene una temperatura óptima y mejora su fertilidad. Al final del cultivo ‘AgroPaper’ se biodegrada e integra de forma segura e inocua convirtiéndose en materia orgánica para el suelo. El producto es es fruto del trabajo de investigación que ha conseguido utilizar fibras de pino procedentes de bosques locales explotados de forma sostenible como material base para conformar esta revolucionaria solución de papel.

Y es que, como explicó durante la visita Amaya Uribarri, especialista de Intia en producción agrícola en invernaderos, los dos puntos fundamentales que se están ensayando son la temperatura y el control de malas hierbas. “Los acolchados en los cultivos cumplen dos funciones fundamentales: la primera proporcionar calor al suelo para ayudar en el desarrollo del cultivo, y que se mide mediante unos dispositivos que registran la temperatura del suelo debajo de cada uno de los acolchados; y la segunda evitar la proliferación de las malas hierbas, que podrían llegar a ahogar el cultivo. Estos dos parámetros son los que se están analizando en la finca experimental que Intia tiene en Sartaguda con resultados, calificados de muy positivos hasta el momento por el instituto navarro”.

Además, la materia prima que se utiliza para la producción de este papel en la planta de Sangüesa procede de bosques de gestión sostenible, certificados con FSC y PEFC, “lo que permite hacer una labor de gestión de un recursos renovables como son los bosques, contribuyendo a la economía local y a la prevención de incendios”.

Fuente: https://www.alimarket.es/

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